La historia de la Ermita del Calvario de Alacón

La historia de la Ermita del Calvario de Alacón - Casa Albana

La Ermita del Calvario, también conocida como Ermita del Santo Sepulcro, se erige como un tesoro arquitectónico en Alacón, testigo de los siglos XVI al XVIII. Ubicada en la comarca de Andorra Sierra de Arcos, esta edificación, incluida en el Inventario Artístico de Teruel y su provincia, fusiona elementos góticos y renacentistas, desvelando una rica historia en su estructura.

Construida en el siglo XVI, originalmente fue una edificación concebida como capilla, la ermita presenta una planta prácticamente cuadrada y una única nave que se cubre con una imponente bóveda de crucería estrellada. Su interior se destaca por una decoración profusa, adornada con serafines y rosetones, elementos que aportan un toque de elegancia renacentista.

La historia de la Ermita del Calvario de Alacón - Casa Albana

Este lugar de culto fue concebido inicialmente como una capilla abierta y se vincula a una torre que, aunque hoy en día conocida como la «Torre Vieja», antaño se conectaba con el río a través de un paso subterráneo. Esta torre, enraizada en la tradición local como la «Torre de los Moros», conserva las bóvedas que la dividían horizontalmente, ofreciendo un vistazo a su pasado como posiblemente una mezquita o torre defensiva.

La Ermita del Calvario comparte su entorno con la Torre Vieja, y ambos monumentos coexisten en un paisaje que alberga ruinas que evocan historias pasadas. Esta conexión entre elementos arquitectónicos y naturales crea una experiencia única para quienes exploran este rincón de Andorra Sierra de Arcos.

La historia de la Ermita del Calvario de Alacón - Casa Albana

Como parte de Alacón, la ermita se suma a otras iglesias parroquiales de la región como la Ermita de San Miguel o la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, enriqueciendo el legado arquitectónico de la comarca. La planta prácticamente cuadrada y la decoración única con rosetones dan testimonio de la maestría artística de la época.

Enriquecida con una interesante decoración cerámica policromada y elementos propios de diferentes épocas, la Ermita del Calvario es un faro que ilumina el pasado de Alacón. Su presencia destaca en la comarca, invitando a los visitantes a sumergirse en la historia que respira entre sus muros.